Proyecto sonoro unipersonal interpretado por Federico Guevara Olguín, que pondera como estética fundamental la espontaneidad a través de construcciones musicales inmediatas que se contraponen al análisis minucioso de los fonogramas, filosofía imperante en la cultura discográfica.
Su obra considera la música como una expresión trascendente a sí mismo, en la que propone reglas constructivas como un juego lógico que busca responder al interrogante de cómo resuenan en el receptor los fonogramas instantáneos, música compuesta y grabada en un mismo proceso sin tiempo para la observación. Así, X tal que X intenta postular variables musicales que escapen al romanticismo teórico conservador pero sin alejarse de un formato tan breve y preciso como efectivo e hipnótico.









